Lo mejor para llegar a tener un inglés bueno y fluido, incluso como el de un nativo, es empezar con el aprendizaje del idioma desde una edad temprana. Hoy en día los niños ya acuden habitualmente a clases de inglés desde los 3 años y existen 974 colegios bilingües públicos en toda España, siendo 564 para niños de infantil y primaria (datos de abril de 2011). Pero además de lo que se pueda estudiar en el colegio no hay nada como enviar a los niños a la edad más temprana posible a algunos de los campamentos de verano diseñados para los más pequeños.
Los campamentos de verano suelen ayudar a los niños tanto al desarrollo de mejores habilidades en inglés como al desarrollo de su capacitación social, al relacionarse con nuevos niños y niñas fuera de su entorno habitual. Esta relación en los campamentos de verano se hace a través de actividades de todo tipo (deportivas, visitas, juegos), de una manera divertida y guiada por el líder del programa. En el caso de los campamentos de verano de inglés los niños se enfrentan al reto adicional de que dichas actividades se desarrollan en inglés con otros niños que no conocen tanto como sus amigos y amigas de todos los días y probablemente tampoco dominen el español. Una experiencia de aprendizaje por tanto en todos los sentidos.
Si estás planteándote enviar a tu hijo o hija al extranjero con un campamento de verano en el extranjero es mejor que te empieces a informar cuanto antes.
Puedes empezar tu investigación echando un vistazo a los campamentos de verano 2012 de EF dirigidos a niños y jóvenes a partir de 8 años. Ofrecen un programa todo incluido, con supervisión las 24 horas, viajes y actividades en grupo con monitor, clases de conversación y una selección de diferentes formas de alojamiento (residencia o en familia anfitriona).
Es importante que sea cual sea la organización que finalmente elijas tomes la precaución de asegurarte de la calidad de los monitores, del programa en sí (si ofrece un entorno seguro y organizado) y de la capacidad del resto del personal de asistir a los niños ante cualquier eventualidad. Por ejemplo, el campamento de inglés qué elijas debería tener puestos en su personal dedicados a: cuidar al grupo de estudiantes, encargarse de las operaciones diarias, un monitor y una persona responsable del alojamiento.
Los destinos más recomendables para los campamentos de verano en el extranjero: Inglaterra, Malta y Estados Unidos.