Tamarindo es un pueblo pequeño, poco mayor que una aldea, situado en la costa del Pacífico de Costa Rica. Sus hermosas y mayormente despobladas playas, la sorprendente gama de la fauna y la atmósfera encantadora de un pueblo pequeño, lo convierten en un lugar excelente para pasar un semestre o incluso una estancia más larga en el extranjero. Además, es casi totalmente desconocido por los turistas, por lo que puedes obtener una experiencia auténtica de la vida local en Costa Rica, sin la ostentación y las atracciones turísticas que se pueden encontrar en las grandes ciudades. A Tamarindo también se le conoce como Playa Tamarindo, pero en realidad este nombre se refiere específicamente a las zonas de playa, no a toda la ciudad.
La razón principal por la cual la gente viene a Tamarindo es por los viajes de ecoturismo y estudios ambientales. Costa Rica es famosa en todo el mundo por el cuidado y la atención que presta a sus frágiles y diversos ecosistemas naturales, y una estancia en Tamarindo te dará una idea exacta del por qué los costarricenses (o Ticos en la jerga local) tienen en alta estima a la naturaleza. La vegetación alrededor de Tamarindo es un poco más seca y menos densa que las auténticas selvas tropicales que se encuentran más al sur a lo largo de la costa, dando lugar a una variedad de microclimas y clústeres ecológicos alrededor del pueblo. Uno de los atractivos naturales más inspiradores de Tamarindo es Playa Grande, una playa protegida donde las majestuosas y poco comunes tortugas laúd, vienen cada año para poner sus huevos. Estos animales, los más grandes de todas las tortugas marinas, están en gran peligro, y muchas personas dentro y alrededor de Tamarindo trabajan para proteger su hábitat y garantizar que puedan salir de su estatus de especie en peligro de extinción.
Además del esplendor natural y del medio ambiente, uno de los grandes atractivos de Tamarindo es la práctica de deportes acuáticos. Las playas de suave arena son perfectas para el surf (especialmente para los principiantes, ya que las olas son mucho menores que las playas de surf en lugares como Australia o Hawái), y la ciudad está rodeada de manglares y ríos pequeños que los hacen lugares ideales para pasear en kayak o en canoa. Desde el agua, es posible ver todo tipo de fauna, incluyendo aves, monos, peces y reptiles.
Dado su reducido tamaño (3,000 habitantes y menos de 3 kilómetros de extremo a extremo), Tamarindo no tiene necesidad de un sistema de transporte público. Es posible caminar toda la ciudad en una hora o dos, y las playas y atractivos naturales se encuentran a poca distancia también. Para un viaje más largo, puedes conseguir un taxi en las grandes ciudades como Nicoya y Santa Cruz, que están alrededor de 30 kilómetros o menos de distancia de Tamarindo. Toma en cuenta que la Península de Nicoya, donde Tamarindo se encuentra, tiene muy poca población y no cuenta con grandes ciudades o pueblos. Este aislamiento es ideal para el eco-turismo y los viajes de estudio haciendo de la llegada y salida algo más complicado de lo que sería en una gran ciudad. La distancia de los principales centros urbanos y la falta de multitudes es, sin duda uno de los atributos más sobresalientes de Tamarindo, y una de los factores que hace que sea un buen lugar para vivir.