Ruta de la Historia del Arte en España
Día 1. Granada: La Alhambra.
La Alhambra , que significa "la roja", por la montaña donde está situada, no es sólo el más bello, sino también el mejor conservado y más antiguo de todos los palacios árabes que quedan en el mundo. Su construcción comienza en el siglo IX con la Alcazaba , fortaleza militar y una de las partes más utilitarias de todo el conjunto. Junto a ella, se construirán a lo largo del tiempo los palacios nazaríes: el Palacio de Comares, y el Palacio de Muhammad V. Estas construcciones destacan por su belleza formada por la mezcla de la arquitectura, el agua, y la vegetación. El Patio de los Leones nos sorprende por el hecho de que la fuente supone una representación de naturaleza viva tratándose de un palacio islámico, lo que sugiere una posible influencia cristiana. Este conjunto arquitectónico se construye con la idea de la unión de todas las artes; en sus muros aún podemos leer los poemas de los escritores islámicos. La Alhambra es en sí misma una historia del arte, puesto que al pasar de una habitación a otra podemos recrearnos con la visión de las distintas cúpulas, columnas, arcos…que son ejemplos de la evolución del arte musulmán hispánico.
El Generalife es el palacio de recreo situado junto a estos edificios. Sin embargo, lo que destaca de éste no es la construcción en sí, sino los jardines, cuya exuberancia es impresionante. Se encuentran poblados de fuentes y han sido minuciosamente diseñados con la más exquisita estética floral.
Tras la Reconquista , Carlos V destruyó parte del conjunto arquitectónico para construir el palacio de estilo renacentista italiano que lleva su nombre. Dentro de él, lo más interesante son los museos: el Museo Nacional de Arte Hispano-Musulmán que recoge algunas de las importantes piezas (la mayoría de cerámica) que se rescataron del saqueo que sufrió la Alhambra. El segundo museo es el de Bellas Artes que muestra fundamentalmente las obras de la Escuela Granadina comprendidas entre los siglos XV al XX.
Día 2. Córdoba: La Catedral-Mezquita .
Hacia el año 780, comienza la construcción de la que es una de las construcciones árabes más originales de España dentro del estilo Califal. Levantada sobre un antiguo templo visigodo -lo que condiciona su estructura- siguiendo el modelo de la mezquita de Damasco, fue terminada en el año 990. Su originalidad, entre otras muchas cosas, radica en que las naves son perpendiculares al muro de la quibla (muro de la mezquita orientado hacia la Meca ), acentuando con ello la dirección del rezo; la estructura de arquerías se articula en dos alturas superpuestas, la primera de columnas clásicas aprovecha las ruinas romanas. Entre las soluciones arquitectónicas encontramos los arcos de herradura (de origen romano y conservado por la cultura visigoda) y los arcos lobulados. La sucesión de hileras de arcos y sus dovelas bicolores provoca una sensación de inmensidad y multiplicidad, como si el espacio se convirtiera en infinito, todo ello bajo un efecto de liviandad difícil de igualar.
En 1523 se comenzó en su interior la construcción de la catedral, que ocupa el centro de la antigua sala de oración y destruye el concepto espacial abierto propio de la mezquita. Pese a todo, la intrusión garantizó la salvación del edificio islámico y, aparte, debe reconocerse a su constructor una cierta sutileza en el emplazamiento del templo cristiano, cuyos muros góticos se desmaterializan con la intención de solucionar el difícil tránsito entre estas dos arquitecturas encontradas.
Día 3. Toledo: La Catedral gótica y El Greco.
La construcción de esta catedral gótica comienza en el siglo XIII y acaba en el XVIII y está levantada sobre la antigua mezquita mayor islámica. Sus proporciones están un tanto forzadas al construirse exactamente sobre la planta del antiguo templo islámico, de modo que las naves laterales extremas tuvieron que ser más anchas. Si algo nos llama la atención de esta catedral es su carácter ostentoso, con profusión de motivos decorativos y materiales preciosos. Dentro de su decoración se pueden encontrar elementos mudéjares (del árabe mudeyyen, que significa al que se le permite permanecer, es decir, todo aquello árabe que pervivió después de la Reconquista ), renacentistas y barrocos, todo ellos sobre una base claramente gótica. Tenemos que destacar las tres portadas de la fachada principal (el Perdón, el Juicio Final y el Infierno y la Puerta del Reloj o de los Reyes).
El Greco es una de las figuras más importantes dentro de la pintura en nuestro país; perteneciente al movimiento manierista (a caballo entre el Renacimiento y el Barroco); ha sido considerado el primer gran genio de la pintura española. Aunque se le conocen otros trabajos fuera de la capital manchega ( El caballero de la mano en el pecho , que podremos visitar en el Museo del Prado) trabajó también para la catedral de Toledo: El expolio (c.1577-c.1579), obra hecha para la sacristía, representa la imagen de Cristo. La obra más característica e importante conservada en Toledo es sin duda El entierro del Conde Orgaz , obra encargada para la Iglesia de Santo Tomé. Representa el ascenso al cielo del conde y está dispuesta en dos partes claramente diferenciadas: abajo el entierro físico donde se pueden contemplar los retratos de algunas de las figuras del Toledo de la época, y arriba la llegada al cielo del alma de este personaje. Si algo caracteriza a este cuadro (y a toda la obra de este pintor) es su profusión de elementos, el denominado horror vacui (o “miedo al vacío”).
Días 4 y 5. León : Los frescos de San Isidoro, la Pulcra Leonina , el Hostal San Marcos y La casa de los Botines de Gaudí.
En la iglesia de San Isidoro tenemos uno de los más valiosos ejemplos de arte románico. Levantada en el mismo lugar que ocuparon otras iglesias, la última de ellas albergó las reliquias de San Isidoro de Sevilla. Esta antigua iglesia no era de grandes proporciones y su estilo era plenamente prerrománico - asturiano. Posteriormente se mandó edificar el famoso y soberbio Panteón de los Reyes. En sus bóvedas se pintó en el siglo XII quizá la mejor de las muestras de pintura al fresco, por lo que la conoce como la "Capilla Sixtina" del románico. El interior respira un difícilmente descriptible ambiente medieval. La penumbra, la solidez de los pilares, la imaginación de las tallas transportan al visitante a un mundo olvidado.
La Pulchra Leonina , como así se llama a la Catedral de León, es la más "francesa" de las grandes catedrales góticas españolas del siglo XIII. Su relación con la catedral de Reims es evidente en la planta. La belleza exterior la conforman las portadas del Juicio Final, San Juan y San Francisco y el desarrollo de sus grandes torres. Si algo hay que destacar de la catedral de León es, sin duda, el triunfo de la luz materializadas en las vidrieras policromadas. De esta manera el interior iluminado de la catedral representa la victoria del cristal frente a los tradicionales y gruesos muros del románico. Frente a la idea de un Dios opresivo y oscuro –predominante en época medieval-, ahora la Luz de Dios se materializa en el interior de la catedral.
El Hostal de San Marcos, erigido entre los s. XVI y XVIII, es una buena muestra del arte plateresco. El nombre procede del parecido existente entre el tratamiento de la piedra calada, en complicadas y finas filigranas, con el de la plata en la orfebrería y es considerado el primer Renacimiento español, que abarca los reinados de los Reyes Católicos, Carlos V y Felipe II. En el Hostal destaca la portada principal, con un relieve de Santiago Matamoros. En San Marcos tiene su sede el Museo Arqueológico Provincial.
La Casa de los Botines de Gaudí, construida a principios del siglo XX, constituye un ejemplo del estilo neogótico del genio catalán. Entre sus peculiaridades destaca el hecho de que no tiene esquinas, eliminadas por unos torreones empotrados en el edificio. La originalidad de Gaudí está presente en este sorprende edificio, que nos muestra una vez más la insólita manera personal de concebir el estilo gótico. Antonio Gaudí no se olvida de incluir algunos de los elementos que caracterizan sus más conocidas obras, como es el Sant Jordi y el dragón -que presiden la puerta principal-, símbolos de Cataluña.
Astorga: el Palacio de Gaudí .
El Palacio Episcopal de Astorga, conocido popularmente como el Palacio de Gaudí, recuerda una fortificación medieval y se encuentra rodeado por un foso que da luz y facilita la ventilación de la planta. Hay que hacer mención especial de las vidrieras que se contemplan a lo largo de toda la fachada y en especial en la planta noble. El material usado en las fachadas y en los pilares interiores fue granito blanco. La estructura se basa en paredes de carga y pilares que aguantan arcos ojivales. Los nervios de dichos arcos se ven decorados con unas piezas cerámicas vidriadas. También destacan los espectaculares capiteles estrellados de los pilares. De nuevo, el peculiar estilo del arquitecto catalán se puede contemplar en todo su esplendor fuera de su Cataluña natal.
La Catedral de Astorga fue iniciada dentro del mundo gótico, y pese a los casi cuatro siglos que fueron necesarios para terminarla, únicamente se rompe la unidad de estilo en las fachadas, la de los Obispos renacentista y la principal barroca. El interior cuenta con el fabuloso retablo de Gaspar Becerra, instruido en la órbita de Miguel Ángel, y considerado como el primero realizado al estilo de los maestros italianos. El claustro y la primitiva Escuela de la Catedral se han convertido en el Museo Catedralicio, donde se guardan piezas de la relevancia de la arqueta visigótica de San Genadio, el Cristo en madera de boj (de Gaspar Becerra), y una interesante colección de cruces de plata desde el siglo XV al XVIII.
Días 6, 7, 8. Madrid: el de los Austrias, el de los Borbones, el Museo del Prado y el Centro de Arte Reina Sofía.
El Madrid de los Austrias nos acerca al primitivo centro de la ciudad. Los lugares más típicos y conocidos del Madrid castizo conforman esta zona tradicionalmente asociada a esta dinastía. La Plaza Mayor , construida por Felipe II y con edificios de estilo renacentista en su mayoría, contiene la estatua ecuestre de este mismo rey y la Casa de la Panadería , en la cual llama la atención los frescos que la cubren. La iglesia de San Francisco el Grande es una impresionante obra neoclásica de Sabatini; su originalidad es que es un templo circular con seis capillas radiales. La iglesia de San Isidro (antigua catedral), por su parte, es un ejemplo de estilo barroco, cuya fachada muestra un aspecto austero rematada con dos torres a cada lado.
Ya con el Madrid de los Borbones, nos vemos situados en el cinturón contiguo al de los Austrias. Representativo de esta zona son los edificios que rodean a la conocida Plaza de Cibeles: el Banco de España, el Palacio de Linares, la fuente de la diosa grecorromana Cibeles, el Palacio de las Comunicaciones, el Palacio de Buena Vista…Obligada es la visita al Museo del Prado (Goya, Velázquez, Zurbarán, Rubens, El Bosco,…) y al Centro de Arte Reina Sofía (el museo de arte moderno más importante, donde podremos ver El Guernica de Picasso). Tampoco podemos obviar la visita a la Puerta de Alcalá, el parque de El Buen Retiro, el Palacio Real, la Puerta del Sol, la calle Alcalá…
Día 9. Aranjuez: El Palacio Real, la Casa del Labrador, los Jardines de la Isla , los Jardines del Príncipe y el Museo de Falúas.
A pocos kilómetros al sur de Madrid, nos encontramos con esta pequeña ciudad Real en la cual podemos visitar el Palacio, con sus Jardines de la Isla (obra de Sabatini), los Jardines del Príncipe (donde está la pequeña casa del Labrador y el Museo de Falúas). Estos jardines de recreo están construidos con un afán estético al estilo neoclásico. En ellos encontramos numerosas fuentes y estatuas que representan las figuras de dioses grecolatinos. La casa del Labrador es un pequeño palacio utilizado exclusivamente para recreo, lo cual le da una estructura peculiar. En su interior encontraremos estancias para jugar al billar, de conversación…En una de estas salas se conservan originales mosaicos romanos.
El Palacio Real comienza su construcción en el siglo XVI, no obstante su estructura actual pertenece a la época de los Borbones. Destacan en su interior las colecciones de muebles, relojes y pinturas (de Esquivel, entre otros), lo que nos da una idea del cariño que los monarcas destinaron a este Palacio de verano. La habitación que más llama la atención es la denominada Saleta de Porcelana, llena de colorido y dibujos que representan fábulas y paisajes costumbristas realizados en porcelana por Giuseppe Gricci.
Si desea realizar este itinerario o desarrollar un proyecto cultural en España, no dude en contactar con nosotros para solicitar más información o un presupuesto.
|