¿Qué ver?
La Granja de San Ildefonso
Palacio: "Sólo el rey de España tiene un Palacio en las nubes". Este feliz comentario se debe a D. José Ribelles. Está referido al Palacio de San Ildefonso y figura en el plano levantado en el año 1830 de este Real sitio.
En 1721, Teodoro Ardemans arquitecto formado en el estilo madrileño de los Austrias, fue el encargado de convertir el edificio conventual en un pequeño palacio adosado a un magnífico templo y flanqueado por cuatro torres con chapiteles de pizarra. Lo más significativo de este edificio es su fachada al jardín, obra de F. Juvara.
Durante el reinado de Carlos III el Real Sitio adquirió su carácter definitivo. Al "rey arquitecto" se debe, en gran parte, la ordenación de San Ildefonso, y después de él es poco y sin valor lo que se ha agregado. Durante los siglos XVIII y XIX San Ildefonso se convierte en residencia estival de los Borbones.
Actualmente en este Palacio se desarrollan determinados actos institucionales.
Al cruzar las verjas de hierro de la puerta de Segovia nos introducimos en uno de los más suntuosos palacios europeos del siglo XVIII. Una gran avenida arbolada delimitada primero por los edificios de las Reales Caballerizas y Cuarteles de Guardias, se ensancha después para formar la gran plaza ajardinada a la que sirven de fondo la cúpula y los empizarrados de la colegiata y del palacio, entre fabulosos cedros y secuoyas. Situados en la plaza, vemos a la derecha la Casa de Oficios y la entrada a los jardines, y a la izquierda la Casa de Canónigos y el acceso al palacio.
La fachada principal da a los jardines, dominando la Cascada , la Fuente de las Tres Gracias y un espeso boscaje de castaños de Indias. De estilo palatino europeo, combina armoniosamente piedras de diversos colores y texturas: el blanco de los mármoles de Granada, el granito gris de Guadarrama, la azulada pizarra de Bernardos para cubrimientos y techumbres y la caliza rosada de Sepúlveda. La fachada opuesta del palacio tiene un movimiento arquitectónico muy distinto.
Para visitar el palacio hay que introducirse en el patio de Coches, quedando las estancias limitadas entre éste y el patio de la Herradura , y entre ellos se mantiene el patio de la Fuente , antiguo claustro de la casa hospedería de los frailes jerónimos, circundado por un pórtico de granito en que apoyan dinteles rectos.
Las estancias de la planta inferior componen la llamada galería baja de Estatuas, llamada así por poseer una buena colección de éstas traídas de Roma por sus fundadores. En la actualidad las mejores se encuentran en el museo del Prado. Los techos están pintados al fresco representando temas mitológicos y los muebles, salvo algunos buenos ejemplares de estilo rococó, son del tiempo de Fernando VII correspondiendo al estilo imperio-románico llamado Luis XVIII en Francia. Destacan entre las estancias de esta planta el salón de mármoles, el comedor de la infanta Isabel y el antecomedor.
En la planta principal encontramos una serie de amplias estancias que constituyen la galería oficial ornamentada durante el reinado de Carlos III sobre el emplazamiento de las habitaciones de Felipe V. Los techos se decoran con frescos y estucos, los muebles también corresponden, como en la sala baja, al estilo imperio y el pavimento se forma por brillantes mármoles de diversos colores. Las salas más características de esta planta son la saleta de la escalera, el comedor, el gabinete de lacas japonesas, una pieza de estudios, el despacho oficial del Rey (una de las más bellas salas del palacio), el salón del Trono (imponente y dominando los jardines), la antesala (con grandes retratos de los reyes fundadores), el dormitorio (con cama de estilo barroco portugués que perteneció a doña Bárbara de Braganza) y el salón de alabarderos.
En las salas correspondientes al pabellón conocido como Casa de Damas, lugar donde tuvieron sus habitaciones particulares el rey Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia, se instalaron en 1945 los fondos de las colecciones reales de tapices, amplio conjunto que comprende desde una pieza gótica (San Jerónimo) hasta las obras de la mejor época de la Real Fábrica de Madrid de fines del XVIII sobre cartones de Goya y Bayeu. Pero la serie más amplia y valiosa corresponde a las piezas salidas de los telares de Bruselas a lo largo del siglo XVI. Entre éstas hay que destacar los ocho grandes paños de la serie "Honores y Virtudes" en la que se logra una perfección maravillosa a la que contribuye la riqueza de los tejidos con lana, seda, plata y oro. También es admirable un tapiz contiguo a los anteriores sobre cartón de Rafael Urbino representando "la pesca milagrosa", igualmente de los talleres de Bruselas del siglo XVI.
Las obras de La Colegiata las dirige Sabatini y en las mismas intervienen los ilustres Mariano Salvador Maella, autor de los frescos de las bóvedas, Francisco Bayeu y Francisco Sasso, que decoran la capilla de las reliquias. Es notable también el mausoleo de Felipe V e Isabel de Farnesio compuesto a la manera francesa de la época de Luis XV. Formando parte del tesoro de la colegiata hay que citar una gran cruz procesional gótica del platero Oquendo que perteneció a la desaparecida iglesia de Santa Columba de Segovia, una custodia de plata dorada de gran valor, el báculo de Santa Isabel de Hungría talismán de los alumbramientos reales, tapices y ropas litúrgicas.
Jardines: Los Jardines fueron mandados construir por Felipe V. Las obras comenzaron en 1721, bajo la dirección de Renato Carlier, escultor, y de Esteban Boutelou, Jardinero Mayor. Su estilo está basado en los Jardines de Versalles y de Marly.
Entre paseos y caminos plantados de castaños, tilos, hayas y carpes, aparecen una serie de fuentes y esculturas, todas ellas con representaciones de dioses, ninfas y tritones mitológicos que nos acompañan en nuestro delicioso paseo mientras que nos adentramos en el bosque para disfrutar de su flora natural que forma el roble, el cerezo silvestre, el chopo temblón y el pino, todos ellos circundando «El Mar», bonito estanque abastecido por las aguas de los arroyos Morete y Carneros, y que sirve como depósito para el abastecimiento de los surtidores de las fuentes, que se encuentran en la parte inferior del recinto.
Entre las fuentes, encontramos nombres tan sugerentes como la fuente de La Fama , Los Baños de Diana, Las Ranas, El Canastillo, de Las Ocho Calles, de Los Vientos, de Anfitre, de Neptuno, la Carrera de Caballos, La selva o La Gran Cascada.
El Horario de funcionamiento de las Fuentes es:
Jueves, sábados y domingos a las 17:30 horas.
Sólo corren cuatro fuentes cada día:
*Carrera de Caballos, Cascada, Los Vientos y La Fama
*El Canastillo, Las Ranas, Los Baños de Diana y La Fama.
Los siguientes días corren todas las fuentes a las 17:30 horas:
San Fernando, 30 de mayo.
Santiago, 25 de julio.
San Luis, 25 de agosto, Patrón de la Granja.
(Funcionando por este orden: La Carrera de Caballos, La Cascada , Los Vientos, Las Ocho Calles, El Canastillo, Las Ranas, Los Baños de Diana y La Fama. )
La contemplación de los juegos de agua de las fuentes se enmarca dentro de un "recorrido espectáculo" por unos jardines en los que los actores, de piedra o de metal, representan, a modo de teatro, episodios mitológicos en una escenografía de frondas.
Real fábrica de cristales: otro edificio característico del Real Sitio es la Fábrica de Cristales, construida en 1746 según planos de Juan de Villanueva. De sus amplias naves salieron piezas muy diversas en cristal tallado, opalina y vidrio, con destino a los palacios españoles, especialmente las arañas de cristal y grandes espejos.
Se puede visitar su museo que en más de 16.000 m2 de exposiciones, permiten contemplar piezas, lámparas, moldes y numeroso instrumental y maquinaria empleados en la industria vidriera.
Iglesias: Hay que citar las iglesias de Nuestra Señora del Rosario, fundación de Isabel de Farnesio, y la de Nuestra Señora de los Dolores, construidas a mediados del siglo XVIII. Ambas conservan buenos órganos barrocos y esculturas notables de Luis Salvador Carmona.
Torrecaballeros
Casas: El Caminante se adentra entre las casas del Casco antiguo de una sola planta y que conservan todo el sabor de los pueblos castellanos. Y así ocurre que muchas gentes se afincan estables o por temporadas, convirtiendo a Torrecaballeros en un lugar social y sede de viviendas residenciales.
El potro de herrar: situado en el centro de una plazuela recoleta. Una estampa no solamente decorativa, sino también testimonial. Es el trabajo de los herradores cuya modalidad artesana tiene nombre propio: El Porteo. Lo forman cuatro piedras altas de granito y otras dos mas bajas, donde observamos las hendiduras que recibían el yugo y las coyundas que sujetaban al animal mientras se le ajustaban las herraduras.
La Iglesia-Ermita : Un templo románico, seguramente del siglo XIII con añadidos renacentistas. Merece tiempo la contemplación de su retablo plateresco y sus lindas pinturas hispano-flamencas. Posee un púlpito de madera. Con artesonado severo en el ábside y los canecillos en cornisa, que son lisos. La torre es adosada y toda la fábrica envuelta en un cálido ambiente rural.
La Casa-Esquileo : la mejor conservada de toda la Provincia , nos recuerda otra vez la riqueza ganadera del lugar. En sus paredes se conservan pinturas y las marcas de las que fueron las más importantes ganaderías de España. Hoy lo vemos como un noble Caserón de elegante nave, bellos patios y capilla. Se dice que fue edificada en el siglo XVI, aunque con restauración del XVIII.
La Catosa : Dentro de su territorio se conserva un molino. Recibió nombre por un antiguo Torreón alzado junto al cauce de las aguas de la Cacera , que son abundantes y mantienen extensos y jugosos prados. Se encuentra semiderruido. Tal vez sus fuertes muros de argamasa nos sugieren orígenes de castro romano.
Pedraza
Esta preciosa villa medieval hay que verla en su totalidad. Situada en lo alto de un agreste peñón y rodeada de una muralla, no hay otra forma de acceder a ella, mas que a través de su única puerta. La localidad está llena de antiguas y encantadoras casas que en su mayoría siguen ostentando el escudo heráldico de las familias a las que pertenecieron.
El Castillo: situado en lo alto de un cerro. Es uno de los más antiguos de Europa. Sirvió de prisión a los infantes franceses que, con el tiempo, se convertirían en reyes: Francisco II y Enrique II.
La fortaleza se edifica en el siglo XIII y se remoza a lo largo del XV, aunque los Duques de Frías la modernizan en el siglo XVI al incorporarles los cubos que hacen función de centinelas en su puerta. En su interior se guardan varias tallas, pinturas y muebles antiguos, así como algunas obras de Ignacio Zuloaga.
Este castillo fue adquirido por el pintor Zuloaga y hoy pertenece a su familia, que a montado un museo con las obras del pintor.
La Iglesia de San Juan: presenta una torre románica, cuyo último cuerpo se adorna con parejas de ventanales de arco de medio punto que se apoyan en capiteles. El templo fue reedificado en los siglos XVII y XVIII. Guarda algunas esculturas del XVII.
Su interior con decoración barroca, oculta su origen románico (románico posterior, como en toda esta zona de Segovia), estando distribuida en tres naves, con crucero y capilla mayor. Justo debajo de la torre podemos observar un curioso balcón: es el llamado “balcón Verde”. Sobre su dintel se puede leer: ”Este sytio y balcón es de Don Juan Pérez de la Torre deste orden caballero”. Y es que su dueño lo construyó para poder tener acceso privilegiado a los eventos que se celebraban en la Plaza.
Es la única, de las siete iglesias que tuvo Pedraza, que se conserva en la actualidad.
La Plaza Mayor : Es una soberbia plaza porticada, típicamente castellana. Es una de las más hermosas de España, quizá por su asimetría, o porque nadie la diseñó, pues en ella se respira de forma acusada la España medieval: opulenta, sobria y austera.
Bajo la torre de la iglesia se encuentra el «Balcón Verde» desde donde, el rey Carlos IV vio fiestas de toros, las cuales se celebran allí desde el año 1550. Se puede descansar en el llamado banco del soportal, que es de enebro. Mide ocho metros y es de una sola pieza.
La Ermita de Nuestra Sra. del Carrascal: ha sido una fina muestra de arquitectura románica, pero en la actualidad se encuentra muy deteriorada.
Sepúlveda
La base de la arquitectura monumental en Sepúlveda es el románico. Se caracteriza por la existencia de una galería exterior y por su profusión decorativa, siendo precursor del llamado "románico segoviano".
La Iglesia del Salvador: es la iglesia más antigua de la provincia de Segovia y el monumento más representativo de este estilo (S. XI), situada en la parte alta de la Villa. Es un templo con una nave con magnífico ábside de tambor y en el costado meridional una bella galería porticada de ocho arcos de medio punto que descansan sobre pilares y columnas. Los rasgos más característicos son la armonía de proporciones junto con la altura de líneas y la perfección de la bóveda. Tiene una sola nave cerrada con una bóveda de cañón sobre arcos fajones que se sostiene sobre pilastras en tres tramos y grandes arcos ciegos en los dos muros laterales. En los capiteles de las naves se pueden encontrar diversos temas.
La torre completa el magnífico edificio, está exenta de la nave y hay un pasadizo original entre las dos.
Iglesia de Nuestra Señora de la Peña : debió construirse, en parte, en la primera mitad del siglo XII, como así certifica una inscripción de su gran torre románica. Muestra al exterior un ábside con semicolumnas adosadas, ventanas y arcos de medio punto, también con una bella galería. Se encuentra precedida por un pórtico de arcos rebajados del siglo XVI y con un balcón sobrepuesto en una fachada de cal y canto por su cofradía, mantiene por su torre y sus partes visibles la dignidad románica. Desde el campo de la Virgen se puede llegar hasta otra de las puertas, la puerta de la Fuerza. La imagen titular de la iglesia, la Virgen de la Peña , es la Patrona de Sepúlveda.
Otros templos notables : la Iglesia de San Justo, románica de tres naves y que conserva restos de su antigua estructura. Y el conjunto formado por la escalinata, crucero renacentista y portada de la iglesia románica de San Bartolomé, con su sencillo ábside exterior.
La Plaza Mayor : de forma alargada y en parte porticada. Junto con las numerosas casas nobiliarias y el conjunto de iglesias, convierten Sepúlveda en una de las villas más monumentales y ricas en obras de arte de toda la provincia, es uno de los atractivos por el que Sepúlveda merece la visita.
Fiestas
En La Granja de San Ildefonso
25 de agosto “San Luis”.- con «judiada» en la Pradera del Hospital y juegos de Agua de las Fuentes. Viernes Santo: se celebra la procesión de Las Cruces.
30 de Mayo “San Fernando” .- día en que corren todas las fuentes.
25 de Julio “Día de Santiago” .- día en que corren todas las fuentes.
En Pedraza
Entre el 20 de Julio y el 15 de Septiembre se puede optar entre el relajo a la sombra de las frescas orillas del Cega y del Vadillo (disfrutando de un silencio y una tranquilidad sólo roto por el susurro y el discurrir de sus aguas) o por el bullicio de las fiestas de los pueblos de la Comunidad de Villa y Tierra de Pedraza que se celebran durante estos dos meses.
Duran, como mínimo, tres o cuatro días en cada pueblo, con veladas amenizadas por importantes grupos musicales que se prolongan hasta rayar el alba. Cada año, cada pueblo se supera en calidad contratando orquestas y festivales musicales en clara competición con el vecino, además de organizar numerosas actividades deportivas (frontenis, ciclismo, bici de montaña, fútbol), culturales (teatro, pintura, cuentos, música clásica y folklórica...), juegos para niños y mayores (cartas, chito, bolos, gymcanas ...), limonadas, calderetas, ... abiertos a vecinos, veraneantes y, en general, a todo el que quiera participar.
Todas las fiestas, sin excepción, giran en torno a una celebración religiosa, con pasacalles, ofrendas, misa solemne, procesiones y romerías festejadas con bailes regionales, donde participan danzantes ataviadas con trajes típicos o allegados sin más atuendo que el de su alegría. A continuación se citan fechas aproximadas de celebraciones, lugar, festividad y alguna de las peculiaridades que caracterizan los festejos de los pueblos.
En la última decena de Julio se festeja a Santiago Apóstol en la Puebla de Pedraza y Matabuena. Tiene especial interés, por su popularidad, la fiesta de Santa Ana (a finales de julio) en el barrio de La Rades (municipio de Pedraza), con suelta de vaquillas, calderata y animación de grupos musicales.
A continuación, en torno al 10 de Septiembre y durante una semana se celebra en la Villa de Pedraza la festividad de su "Reina", La Virgen del Carrascal , con gran festival taurino, precedido de un tradicional y singular encierre (9 de Septiembre) que suele durar un par de horas y que se puede presenciar desde las murallas de La Villa. Los toros son conducidos campo a través a caballo desde la próxima dehesa, en una maniobra campestre siempre aventurada e imprevisible a pesar de la destreza de los armados jinetes que tratan de encarrilar a toros y cabestros. Lógicamente, en La Villa de Pedraza se dan cita durante esa semana las mejores orquestas además de llevarse a cabo importantes actividades culturales.
En Sepúlveda
25 de Julio , Santiago .- la Feria de Artesanía
23 de Agosto , “San Bartolomé” .- la víspera de San Bartolomé se celebra la fiesta del "Diablillo", según la tradición, esa noche San Bartolomé suelta al diablillo de las cadenas que le atan. En esta fiesta se enciende una gran hoguera junto a la iglesia y al anochecer se apagan las luces del pueblo y varios mozos disfrazados de diablillos, vestidos de rojo y con luces en los cuernos, recorren el pueblo repartiendo escobazos, una vez vueltos a encadenar los diablillos, se ofrece limonada a los asistentes y comienza el baile.
29 de Septiembre , “San Miguel” .- se celebra la fiesta de la patrona, la Virgen de la Peña , al contrario que otras devociones marianas, la Virgen de la Peña no sale en procesión, esto se reserva para grandes sequías o peligros. Durante el día de la fiesta los numerosos devotos venidos de toda la comarca hacen ofrendas ante la Virgen.
30 de Septiembre , “Remates” .- subastas tradicionales de los presentes recibidos. Durante el acto se reparten jarras de vino para animar la generosidad de los asistentes.
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