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La adaptación a la cultura y vida diaria en un país extranjero

Estudiar en otro país supone cambiar de aulas y también de horarios, de idioma, de comidas y de forma de relacionarse. La adaptación lleva un tiempo y pasa por momentos buenos y malos. Este artículo explica cómo prepararse antes de salir, qué costumbres suelen sorprender a quien llega a España y con qué apoyos cuenta un estudiante durante su estancia.

Antes de salir

La decisión de irse suele mezclar ilusión y dudas. Es normal: se dejan durante meses la familia, las amistades y la rutina. Ayuda tener claras las razones del viaje, sean aprender un idioma, conocer otro sistema académico o mejorar las opciones profesionales, y recordarlas cuando lleguen los días difíciles.

La oficina de relaciones internacionales del centro se ocupa de la parte académica y administrativa. La Carta del Estudiante Erasmus reconoce a quienes participan en ese programa el derecho a recibir información sobre el seguro, la búsqueda de alojamiento, el visado y la institución de acogida. La preparación personal, en cambio, depende de cada estudiante:

  • Leer sobre la historia, la cocina y la vida diaria del país de destino
  • Ver cine y escuchar música en el idioma local
  • Hablar con personas que hayan vivido allí
  • Acordar con la familia cómo y cuándo se va a mantener el contacto
  • Empezar a estudiar el idioma antes del viaje

Conocer de antemano los lugares ayuda a apreciarlos después. Quien ha leído sobre el Palacio Real de Madrid o sobre la Alhambra de Granada los visita con otros ojos.

Las fases de la adaptación

Las primeras semanas suelen ser de entusiasmo: todo es nuevo y atractivo. Después aparecen las diferencias que molestan o desconciertan, como los trámites, los malentendidos con el idioma o la forma de organizar las clases. A esa etapa de cansancio y frustración se la conoce como choque cultural. Le ocurre a casi todo el mundo, con más o menos intensidad, y no significa que la decisión de irse fuera un error. Con el tiempo se entienden las costumbres locales, se crea una rutina propia y la vida diaria deja de exigir tanto esfuerzo.

Algunas pautas hacen más llevadera la etapa difícil:

  • Mantener horarios regulares de sueño, comidas y estudio
  • Relacionarse con estudiantes locales y no solo con personas del propio país
  • Apuntarse a actividades del centro, deportivas o culturales
  • Observar y preguntar antes de juzgar una costumbre
  • Pedir ayuda al tutor o a los servicios de apoyo del centro si el malestar no pasa

Costumbres y horarios que sorprenden en España

Los horarios son lo primero que nota quien llega. Según el portal oficial de turismo de España, son más tardíos que en la mayoría de países: se come entre las 13.00 y las 16.00 horas y se cena entre las 20.00 y las 23.00 horas. Muchos comercios cierran entre las 14.00 y las 17.00 horas, sobre todo en verano, y el domingo es el día habitual de cierre de tiendas y negocios.

El mismo portal describe otras costumbres: se pasa mucho tiempo fuera de casa, se sale de tapas con amigos y familiares, los sentimientos se expresan de forma bastante abierta y, al saludar, es habitual darse dos besos en las mejillas. Los artículos sobre cultura en España y gastronomía en España amplían estos temas.

Los festivos también cambian el ritmo de la semana. Hay festivos nacionales, regionales y locales, de modo que el calendario no es igual en todas las ciudades. Conviene consultar el del centro de estudios al planificar viajes y exámenes.

El idioma

El idioma es la principal herramienta de adaptación. Quien llega desde América Latina comparte la lengua, pero encontrará diferencias de vocabulario, de acento y de trato. Además, el castellano no es la única lengua oficial: la Constitución establece que las demás lenguas españolas son también oficiales en sus comunidades autónomas. En ciudades como Barcelona, Valencia, Bilbao o Santiago de Compostela puede haber asignaturas en la lengua propia de la comunidad, por lo que conviene comprobar el idioma de cada asignatura antes de matricularse. El artículo sobre los idiomas en España lo explica con más detalle.

Los participantes en Erasmus+ tienen acceso gratuito al aprendizaje de lenguas en línea (OLS), una plataforma con prueba de nivel y cursos que se pueden seguir antes y durante la estancia. Está disponible en todas las lenguas oficiales de la Unión Europea, entre ellas el español. Quien no hable español puede consultar los cursos de idiomas en España.

Apoyos durante la estancia

Nadie tiene que adaptarse a solas. La Carta del Estudiante Erasmus recoge varios derechos durante la movilidad: recibir el mismo trato que los estudiantes locales, sin discriminación por nacionalidad, cultura o idioma; beneficiarse de las redes de tutores y compañeros de la institución de acogida; y ser informado sobre las organizaciones de estudiantes del campus y los servicios de apoyo. A cambio, el estudiante debe respetar las normas del centro y del país de destino.

En lo práctico, conviene resolver pronto lo que da seguridad:

  • Sanidad: la atención de urgencia está garantizada para todo el mundo. Los ciudadanos de la Unión Europea deben llevar la Tarjeta Sanitaria Europea y al resto se le recomienda un seguro médico
  • Emergencias: el teléfono es el 112, gratuito en todo el país
  • Contacto con casa: el artículo sobre cómo llamar por teléfono en España explica las opciones

Con el paso de los meses, lo que al principio resultaba extraño pasa a formar parte de la vida diaria. Muchos estudiantes notan a la vuelta un segundo ajuste, esta vez con las costumbres de su propio país.

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