Estudiar la carrera de Lengua y cultura española


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Estudiar Interpretación y Traducción de Lengua Española encierra una ardua vocación y espíritu de renovación y conocimiento, además de una actualización permanente, acompañada por la necesidad ininterrumpida de adquirir nuevos aprendizajes y especializaciones.

Cuando, específicamente nos referimos a la Enseñanza de la Lengua Española (ELE), se suele hacer énfasis en muchos aspectos de los aprendizajes de su gramática, sintaxis, léxico y fonética, olvidando los esenciales procedimientos de Traducción e Interpretación -sin los cuales sería prácticamente imposible abordar su enseñanza, desde un enfoque integral.

A decir verdad, tanto la Traducción como la Interpretación, han permanecido, durante mucho tiempo, sólo como un par de procedimientos pedagógicos, utilizados ya sea para la enseñanza de diferentes idiomas o bien, como herramientas o recursos en los estudios de Filología. Sin embargo, el auge expansivo de la Enseñanza de la Lengua Española la ha reivindicado, devolviéndole su importancia fundamental, especialmente para aquél estudioso que desea profundizar en la fina eficacia que nos brinda la Enseñanza de la Lengua Española.

Además del campo de la Pedagogía de Idiomas y de la Filología, encontramos en España una práctica progresiva del procedimiento lingüístico de Traducción, disciplina cuya enseñanza se inició en la Universidad Complutense de Madrid, tras el esfuerzo mancomunado de muchos maestros y especialistas filólogos, además de entusiastas traductores y poseedores de una visión vanguardista que los adelantaba a las necesidades lingüísticas que tendría que enfrentar nuestra sociedad en un futuro cercano, con proyecciones al tercer milenio en que ya nos encontramos.

Gracias a esta perspectiva constructivista, a partir del año 1974 se crea, en Madrid, el Instituto Universitario de Lenguas Modernas y Traductores (IULMYT) -liderado por la iniciativa de profesores como Emilio Lorenzo y Valentín García Yebra, los más notables precursores en la intención y acción de formar profesionales en el campo de la Traducción.

La iniciativa materializada de estos traductores mantienen su vigencia vigente académica, al punto que el IULMYT, ha continuado funcionando ininterrumpidamente a partir de su fecha de fundación, perfeccionando sus programas académicos y curriculares, distinguiéndose en Europa por ser uno de los centros que imparte los mejores estudios de postgrado.

El auge de estas disciplinas lingüísticas se comienza a fortalecer en el año 1991, a partir de promulgación de la Ley de Reforma Universitaria, instancia en que se creó la licenciatura de Traducción e Interpretación, como formación universitaria de traductor e intérprete -además de los estudios de postgrado antes mencionados, que habían estado encomendados a las Escuelas Universitarias de Traducción e Interpretación, las cuales sólo otorgaban el grado de diplomado al aprendizaje de estas disciplinas

A partir de 1991, la Universidad española ha asistido al auge de estos estudios que se han convertido en una de las opciones más solicitadas dentro de las nuevas titulaciones surgidas a partir de la Reforma de los planes de estudio, estimulando la creación de catorce Facultades de Traducción e Interpretación, a través de España -iniciativa que está siendo emulada en Europa e Hispanoamérica.

Es importante destacar que los estudios en las disciplinas de Traducción e Interpretación de la Lengua, en España, se encuentran garantizados por la existencia de una Conferencia de Centros de Traducción e Interpretación, asociación que reúne a todas las facultades existentes, a modo de centro interlocutor de instancias y replanteamiento de políticas educativas, programas académicos y estudios que retroalimenten la orientación de estas disciplinas profesionales -asociación que, en definitiva, sirve de interlocutora de todas las instancias relacionadas con estas materias de estudio.

Queda aún mucho por perfeccionar, como en toda disciplina y ámbito de formación. La gran demanda de competencias multiculturales y de habilidades multilingües, en la actualidad, presentan dos conflictos en debate:

- El primer conflicto se inserta en la necesidad de separar los planes de estudio de la Traducción y la Interpretación, tal cual fuera la propuesta original que fue sugerida desde un principio por las asociaciones profesionales consultadas, en razón de las diferencias teóricas y prácticas que ofrecen sus planteamientos académicos curriculares.

- El segundo conflicto, de carácter generalizado en la actividad ocupacional, hace referencia a las problemáticas de acceso laboral que suelen acompañar a las nuevas titulaciones y desempeño de profesiones, dentro de un espectro amplio del panorama laboral, que no posee una estructura formal para insertar estas profesiones de libre acceso y carentes de una regulación de su desempeño.

Hoy por hoy, los traductores e intérpretes profesionales en ejercicio se enfrentan a un proceso de fuerte adaptación, paralelamente a una sociedad que redescubre el valor de su propia Lengua materna y la necesidad de ampliar sus horizontes de vida, en el conocimiento de nuevas culturas, nuevas formas de vida y aprendizajes de nuevas competencias lingüísticas.

Estudiar Interpretación y Traducción de Lengua Española es, en síntesis, una de las más auspiciosas actividades en la formación académica de cualquier estudiante o profesional con visión de futuro y comprensión de una sociedad que evoluciona, vertiginosamente, hacia una cultura multilingüe.

Estudiar Español de Hispanoamérica constituye uno de los procesos de estudios lingüísticos -diacrónicos y sincrónicos- más exhaustivos que se conocen. Cuando un extranjero decide aprender o perfeccionar la Lengua Española, no debe perder la perspectiva de la riqueza cultural a la cual se enfrenta. Varios siglos de repercusiones culturales heterogéneas sobre Hispanoamérica, han confluido en una fusión lingüística que reúne, en su conjunto: Raíces griegas y latinas, español, germanismos, galicismos, arabismos, anglicismos, americanismos, indigenismos y un creciente nacimiento de nuevos términos que giran de significado o bien se crean conforme a los neologismos que la tecnología impulsa.

Como si no fuera suficiente, su complejidad coexiste con una inmensa variedad de lenguas nativas, de las cuales un gran porcentaje forma parte de indigenismos que se encuentran integrados entre los americanismos existentes en los diferentes dialectos del Español de América. En consecuencia, es posible apreciar una multiculturalidad de sustratos lingüísticos, empleados en un mismo territorio americano -fenómeno que lejos de producir interferencia lingüística o secularismo dialectal, enriquece el vivo proceso de crecimiento del Español de América-. La inmejorable prueba de esta riqueza dialectal de la lengua la posee Colombia - país donde se hablan unas 70 lenguas-, seguido por Perú, México, Bolivia, Guatemala y Chile -donde los dialectos nativos hablados son, aproximadamente: 60, 50, 30, 20 y 10, respectivamente.

Especialmente las lenguas nativas predominan en zonas rurales de países cuya población es mayoritariamente indígena, como es el caso de Guatemala y Bolivia. Las lenguas más habladas, después de la Lengua Española son:

- Guaraní: Lengua co-oficial en Paraguay, hablada por el 95% de la población, excepto en la capital, Asunción, donde se habla el español. En el resto del país se habla el guaraní, por lo tanto, desaconsejamos Paraguay para aprender Lengua Española.

- Nahuatl o Azteca: Lengua hablada por dos millones de habitantes en México, Guatemala y San Salvador.

- Quiché: Corresponde a la lengua maya más conocida. Se habla en el sur de México, en Guatemala y en Honduras. Tiene más de medio millón de hablantes.

- Quechua: Considerado el idioma oficial del imperio inca. Se habla desde el sur de Colombia, pasando por Ecuador, Perú, Bolivia; hasta el norte de Argentina. Posee unos 7 millones de hablantes.

- Aymara: Lengua nativa hablada en Bolivia y sur de Perú. Tiene unos tres millones de hablantes.

- Mapudungo o Mapuche: Lengua nativa hablada al sur de Chile. Tiene medio millón de hablantes.

En síntesis y como corolario de estas consideraciones, debemos agregar que todo estudiante que pretenda aprender o perfeccionar la Lengua Española en Hispanoamérica, debe ser consciente de las influencias lingüísticas de los sustratos nativos presentes en las zonas rurales, las áreas andinas y los territorios de lenguas mayas, específicamente. Dentro de este contexto, se deben dimensionar los dialectos variantes del Español de América, en forma tan válida, como lo es la consideración del Español Peninsular, entendiendo las proyecciones de un idioma que se encuentra "vivo".

La relevancia normativa que permite aprender y comprender estas variaciones que la Lengua Española posee en América, se centra en los criterios emanados de Academia Nacional de la Lengua Española -organismo nacional que cada país americano posee, en funciones conjuntas con los criterios de la R.A.E. organismo oficial español que fija la norma culta de cada país y hace consideración de las variantes, usos y aceptaciones de la variante informal o uso de los hablantes en el nivel de expresión popular.

El Español se habla en América desde hace más de 500 años y por lo tanto está totalmente afianzado -de hecho actualmente está invadiendo zonas que antes estaban reservadas a las lenguas nativas, por lo tanto, es fundamental concibir la Lengua Española en una fase expansiva. Tanto la variantes de España, como las de Hispanoamérica, evolucionan, por lo tanto es incorrecto pensar que sólo este último sufre los cambios, mientras que el de España Peninsular se mantiene igual al de hace quinientos años. Es más, las variantes de ambos lados del océano evolucionan en la misma dirección, sin duda, una razón más para expandir nuestro mundo lingüístico y cultural, en la travesía de unificarlos, vivencial y comparativamente.

Estudiar Español de Hispanoamérica conduce al estudiante hacia aprendizajes lingüísticos y culturales de inconcebible riqueza, debido a que esta lengua es, sin duda alguna, uno de los idiomas más dialectizados que existe a través del mundo y uno de los que evoluciona con mayor riqueza de semántica, fonética y registros de habla, abarcando el mayor universo de multirrelaciones de avanzada, dentro de los sistemas de comunicación mundial.