Cómo llamar por teléfono en España
Llamar en España y desde España es sencillo si se conocen unas pocas reglas: cómo se marcan los números, qué hace falta para comprar una tarjeta SIM, qué ocurre con la línea del país de origen y a qué número acudir en una emergencia. Este artículo resume la situación en octubre de 2026 para quien llega a estudiar o a pasar una temporada. No recoge tarifas ni ofertas de operadores, que cambian a menudo.
Cómo se marcan los números
El código de país de España es el 34. Los números de teléfono tienen nueve cifras y no existe prefijo nacional: dentro del país se marca siempre el número completo, tanto si se llama a un fijo como a un móvil. Así lo fija el plan nacional de numeración telefónica, recogido en el Real Decreto 2296/2004.
- Desde el extranjero a España: prefijo internacional del país desde el que se llama, 34 y las nueve cifras
- Desde España al extranjero: 00, código del país de destino y el número
- Dentro de España: las nueve cifras, sin nada delante
La primera cifra indica el tipo de número. El plan reserva el 6 para los móviles y el 9 y el 8 para los fijos, cuyas tres primeras cifras identifican la provincia (por ejemplo, 91 en Madrid). Los números que empiezan por 900 y 800 son de cobro revertido, es decir, los paga quien recibe la llamada. Los que empiezan por 901 y 902 tienen tarifas especiales, y los 803, 806 y 807 son de tarificación adicional, más caros que una llamada normal.
Emergencias: el 112
El teléfono de emergencias es el 112. La llamada es gratuita y funciona en todo el territorio, desde fijos y móviles. Según el portal oficial de turismo, el servicio localiza el teléfono que llama y dispone de teletraducción en varios idiomas. Un operador atiende la llamada y avisa a la ambulancia, a los bomberos o a la policía.
El 112 es además el número de emergencia europeo, de modo que sirve igual en los demás países de la Unión Europea. La Ley General de Telecomunicaciones garantiza que se pueda llamar sin saldo y sin ningún medio de pago.
Tarjeta SIM española: prepago o contrato
Para una estancia de varios meses suele compensar una línea española. Hay dos fórmulas: la tarjeta de prepago, que se recarga cuando se agota el saldo, y el contrato con factura mensual, que se paga normalmente desde una cuenta bancaria (véase cómo abrir una cuenta bancaria en España).
Las tarjetas de prepago no son anónimas. La Ley 25/2007 obliga a los operadores a llevar un registro con la identidad de quien las compra. Por eso, en la tienda piden un documento de identidad, que para un estudiante extranjero es normalmente el pasaporte, y anotan el nombre, los apellidos, la nacionalidad y el número del documento.
Quien firma un contrato debe saber tres cosas que establece la Ley 11/2022, General de Telecomunicaciones:
- Los contratos con consumidores no pueden tener una vigencia superior a veinticuatro meses
- Se puede cambiar de operador conservando el número, y el número debe quedar activado en el plazo de un día hábil desde la fecha acordada
- El operador no puede cobrar al usuario por conservar el número
Si surge un problema con la factura o el servicio, primero hay que reclamar al operador. Si la respuesta no convence o no llega en un mes, se puede acudir a la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones, que depende del Gobierno de España.
Usar la línea del país de origen
Quien llega con una línea contratada en otro país de la Unión Europea paga en España lo mismo que en casa por llamadas, mensajes y datos. Es la llamada itinerancia como en casa, que también se aplica en Islandia, Liechtenstein y Noruega y vale igualmente para las tarjetas de prepago. Recibir llamadas tampoco tiene recargo.
La norma está pensada para viajes, no para vivir fuera. El operador puede revisar el uso durante cuatro meses. Si en ese tiempo el cliente ha pasado más tiempo en el extranjero que en su país y ha consumido más en itinerancia que en casa, puede pedirle explicaciones, con catorce días para responder, y después aplicar un recargo. Quien pasa un curso completo en España puede encontrarse en esa situación; una línea española lo evita. Como protección frente a facturas inesperadas, el operador debe cortar el servicio de itinerancia al llegar a 50 € de consumo adicional, salvo que el cliente pida otro límite.
Con una línea de fuera de la Unión Europea, como las de los países de América Latina, no hay tarifa regulada: cada llamada y cada conexión tienen un sobrecoste que depende del operador. El portal oficial de turismo recomienda en ese caso comprar una tarjeta SIM de prepago en España.
Una línea española funciona con las mismas reglas en sentido contrario: en un viaje a otro país de la Unión se paga como en España. En cambio, llamar desde España a un número de otro país de la Unión no es itinerancia. Esas llamadas tienen un precio máximo regulado, que conviene consultar con el operador.
Llamar al extranjero por internet
La forma más habitual de hablar con la familia es una aplicación de mensajería o de videollamada en el móvil o el ordenador. Estas llamadas no se cobran por minutos: usan la conexión de datos de la tarifa o una red wifi, y las dos personas necesitan la misma aplicación.
La conexión wifi es habitual en hoteles, tiendas, restaurantes y edificios públicos como las bibliotecas, y en muchos casos es gratuita. Para llamar a un teléfono fijo o a alguien sin conexión a internet siguen existiendo los locutorios, que abundan en las grandes ciudades, y las tarjetas de llamadas internacionales.
Consejos para estudiantes
- Llevar el pasaporte al comprar la tarjeta SIM
- Guardar los contactos con el formato internacional completo (+34 y el número), para que funcionen dentro y fuera de España
- Comparar varias ofertas y leer la duración del contrato antes de firmar
Otros trámites de la llegada se explican en el artículo sobre visados para estudiar en España.
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