Estudiar la carrera de Arqueología


Elije de entre la lista de países donde estudiar Arqueología:

AlemaniaArgeliaAustraliaAustriaAzerbaiyánBangladeshBélgicaCanadáChileChipreDinamarcaEcuadorEgiptoEspañaEstados UnidosEtiopíaFilipinasFinlandiaFranciaGhanaGreciaGuatemalaIndiaIndonesiaIránIraqIrlandaIsraelItaliaJapónJordaniaKirguistánLituaniaMaltaMéxicoNigeriaOmánPaíses BajosPerúPoloniaReino UnidoRepública ChecaSueciaSuizaTrinidad y TobagoTurquíaUcraniaZimbabue

Tal vez, uno de los principales campos de estudios que han explicado muchos de los misterios históricos existentes en nuestra civilización, es el campo conocido oficialmente como Arqueología. El enigma de Egipto, la grandeza de Grecia y el esplendor de Roma fueron revelados por la Arqueología. En primer lugar, los estudios de Arqueología, a través de las culturas humanas, han descubierto restos históricos de las estructuras antiguas, reliquias y artefactos, pergaminos y artefactos, entre otras cosas. A partir de estas piezas encontradas -más o menos, un atisbo de cómo los seres humanos vivían en la antigüedad- se puede deducir una representación viva de una instancia del pasado. Aunque no promete soluciones a los problemas modernos –como el hallazgo de formas de curar enfermedades, tales como el SIDA y el cáncer o la manera de lograr la paz mundial- la Arqueología ha ayudado a la humanidad a restaurar el pasado y ha sido motivo de orgullo cultural para las diferentes culturas indígenas de todo el mundo.

Un estudio de la Arqueología por lo general comienza con los estudios de la Topografía. A través del proceso de medición y la identificación de sitios de excavación, se volvió más sistemática y rentable. Para identificar sitios potenciales, la Topografía utiliza técnicas como una simple encuesta, el peinado manual de un espacio -hecho con el uso de barrenas, sondas y palas-, el reconocimiento aéreo, la utilización de infrarrojos y de longitudes de onda de radar, técnicas de termografía y la prospección geofísica en la desviación del campo magnético de la Tierra causado cuando los artefactos son ampliamente utilizados.

Una vez que el sitio ha sido identificado, el siguiente proceso es la excavación adecuada. Ésta es la fase más cara, en cualquier actividad arqueológica, porque aquí es donde los equipos pesados deberán remover toneladas de tierra vegetal. Al desenterrar reliquias y objetos, es necesario registrar las coordenadas reales de donde se encontró un objeto -procedencia u origen en el lenguaje arqueólogo-. De esta forma, deducir las piezas que se corresponden con la época de estudio sería más fácil para configurar, más adelante, una realista confección de la historia.

Cuando la excavación, finalmente se detiene y el sitio de excavación agota la existencia de artefactos, el equipo de Arqueólogos inicia una serie de análisis, en forma posterior a la excavación, siendo ésta la fase que consume más tiempo. De hecho, la mayoría de las publicaciones de los análisis posteriores de excavación demoran años antes de llegar a la publicación del informe final. El equipo de Arqueólogos debe, por ello, analizar muy a fondo esta situación, porque una vez publicado el informe final, nunca podrá ser retractado ninguna de sus deducciones conclusivas. Una conclusión equivocada y enfoque sin duda arruinará la reputación hasta del más prestigioso profesional.

La Arqueología no sólo recrea y aprehende el pasado, para su íntegra comprensión, dentro del contexto histórico, sino que, en muchas instancias, trasciende los cánones comunes de su enfoque. En algunos países, como Egipto, Grecia e Italia, la Arqueología ha ayudado a elevar la economía nacional y continental, prestigiando además la cultura y las industrias, en general -tal es el caso de la industria del turismo. Una industria turística importante es sólo una de las posibles secuelas colaterales al descubrir un sitio arqueológico. En un sentido cultural y etnológico, cada descubrimiento arqueológico es de gran significación para los pueblos indígenas de la zona estudiada, por cuanto le refuerza una identidad cultural y un sentido de pertenencia cultural olvidada o, muchas veces, resentida.

El campo de la Arqueología es indiscutiblemente uno de los campos más complejos dentro de todos los estudios realizados por el ser humano en los ámbitos de las ciencias, debido a que para ejercerla, con precisión e impecabilidad, es imprescindible la adquisición de una innumerable cantidad de habilidades. Descifrar rollos de idiomas olvidados -preservando los artefactos que requieren técnicas especiales- y analizar pruebas de carbono para datar la edad exacta de las reliquias, son sólo algunos de los conocimientos necesarios para desenvolverse en este ámbito.

Estudiar Arqueología constituye una opción académica de incalculable relevancia, por las condiciones de trabajo que exige su esudio y su aplicación. La Arqueología es una disciplina cuyo objeto de estudio enfoca la naturaleza de las sociedades, a través de sus restos materiales -nacidos con un propósito o en forma casual-. Esta visión renovada de la Arqueología la aleja de la tradicional concepción que la considera como «una ciencia auxiliar de la Historia, que complementa con documentos materiales aquellos períodos no suficientemente iluminados por las fuentes escritas».

Descripción de la carrera

En la actualidad, aunque mantiene sus vínculos con la Antropología y la Historia, esta ciencia -tanto como disciplina y como profesión- es considerada en forma autónoma y su enfoque social y científico más bien se centra, exclusivamente, en el estudio sistemático de los seres humanos, a través de su cultura material y psicológica, es decir, en la vida humana desaparecida.

Un Arquéologo, dependiendo de la cultura y sociedad en que se encuentre, puede seguir una diversidad de orientaciones, de alguna forma, condicionadas por las circunstancias del momento histórico y cultural en que se encuentre y por las legislaciones profesionales que den base y emprendimiento a su profesión.

Su desempeño puede enmarcarse en orientaciones según la actividad o función que realice, de acuerdo a las áreas naturales y metodología contextual en que investigue y conforme al contexto histórico que estudie:

  • Según su actividad o función, podrá dedicarse a: Prospección, Excavación y Trabajo de Laboratorio.
  • Según el Área de Investigación y la Metodología Contextual, podrá dedicarse a: Antropología en Terreno, Antropología Subacuática y Antropología Aérea.
  • Según la Metodología Cronoarqueológico, podrá dedicarse a: Antropología Europea, Antropología de Oriente y Egipto, Antropología Americana y Antropología Mundial -cada una de ellas conformada por una rica gama de modalidades.
  • Calidades del estudiante

    El aspirante a esta profesión deberá haber cursado por una formación de preferencia centrada en las Ciencias Naturales o Históricas. Además, es aconsejable que en su experiencia conozca desde cerca las posibilidades de formación académica, de legislación profesional y de ocupación laboral que posee la profesión. Destacamos la necesidad de:

  • Gustar del viaje y el estudio, la lectura, la investigación, las visitas a museos y la actividad permanente.
  • Poseer una elevada capacidad de abstracción, como base fundamental para comprender a las sociedades antiguas.
  • Experimentar el deseo de la investigación, el descubrimiento, la curiosidad por las cosas y el espíritu de emprendimiento en circunstancias adversas.
  • Dominar el pensamiento analítico y vasta experiencia -en praxis y en conocimientos de naturaleza , histórica, natural, física y comparativa.
  • Razonamiento científico, espíritu crítico, disposición de apertura de pensamiento.
  • Competencias de asimilación de información, consulta de fuentes reales y virtuales, confrontación o cotejo de formas de opinión y de investigación.
  • Objetividad de pensamiento, ideas abiertas a la búsqueda, elevada capacidad de análisis.
  • Poseer una formación científica, metodológica con capacidad de aplicación y sólida para aportar a soluciones respecto de problemas específicos y generales.
  • Planes de estudio

    La Arqueología es una compleja orientación profesional que se imparte sólo a nivel de estudios superiores en universidades altamente reconocidas. Por lo mismos, es esencialmente relevante que el aspirante a esta profesión, posea precedentes académicos o de conocimiento basado en la Historia, por lo que se recomienda una pedagogía o licenciatura cursada en forma previa.

    Dentro de las líneas generales en que se enmarcan los planes y programas académicos de la Arqueología, destacan las siguientes disciplinas: Historia General, Antropología General, Etnoarqueología, Arqueología del paisaje, Arqueometría, Paleobotánica, Estudios osteológicos, Zooarqueología, Tafonomía, Antropología Física, Introducción a la Arqueología, Métodos y Técnicas de Investigación Histórica, Tendencias Historiográficas actuales, Arqueología, Sustitutos Gráficos en Arqueología, Arqueología Clásica, Arqueología Medieval, Arqueología Postmedieval e Industrial, Arqueología de la Arquitectura, Arqueología Práctica de Gestión, Cursos Monográficos, Arqueología del Paisaje, Arqueología Urbana, entre otras disciplinas de estudios -dependiendo del centro de formación.

    Inserciones laborales y expectativas ocupacionales:

    Pese a las altas exigencias académicas y profesionales que conlleva el estudio de esta disciplina, el reconocimiento dentro de los escasos campos ocupacionales, los circunscribe a experiencias poco prometedoras que no guardan relación con la vocación personal y las espectativas alimentadas por la mayor parte de los arqueólogos.

    El desempeño profesional del Arqueólogo, en la actualidad, requiere de una profunda perseverancia y adaptabilidad a los cambios, debido a los criterios sociales imperantes que no avalan abiertamente y en conciencia, los proyectos de investigación en terreno. Hoy en día, esta bella profesión está confinada a desempeños en museos, escasas excavaciones y trabajos de laboratorios -generalmente supeditados a organismos que no se orientan hacia los mismos propósitos que sustentan a esta maravillosa disciplina.

    ¿Cuáles son las inserciones profesionales de la carrera de Arqueología?

    El ámbito de estudios de la Arqueología es vasto y complejo y, sin lugar a dudas, los desempeños profesionales son de igual forma, innumerables. Existen varios niveles de desempeño de un Arqueólogo, fundamentalmente relacionados con:

  • El país y la cultura de procedencia del profesional.
  • La gestión e iniciativa empresarial, educativa y cultural que avale el trabajo.
  • El prestigio de la universidad en donde haya sido formado.
  • La calidad de educación y el nivel cualitativo de los grados que haya cursado.
  • La cantidad y calidad de experiencia que haya adquirido en su desempeño profesional.
  • Sobre esta distinción, se comprende que existen dos variedades comunes y extendidas de desempeños arqueológicos:

  • Los desempeños académicos, basados ​​en formación e impulso universitario, relacionados con investigaciones, docencia, desempeños en parques nacionales, museos y sociedades históricas estatales.
  • Los desempeños no académicos (CRM), basados en la gestión de recursos culturales por iniciativas impulsadas por el sector empresarial, empresas que realizan desempeños arqueológicos relacionados con los proyectos de investigación, construcción, etc.
  • En síntesis, los desempeños más reconocidos de un Arqueólogo, generalmente, son como: Supervisor Técnico de Campo -jefe de equipo o supervisor de campo-, Arqueólogo Administrador de Proyecto -investigador principal, gerente proyectista- y Arqueólogo Académico -profesor universitario.

    Supervisor Técnico de Campo (jefe de equipo o supervisor de campo)

    Corresponde al primer nivel de experiencia que posee el profesional recién graduado, en el campo de la Arqueología. El Supervisor Técnico de Campo viaja por el mundo como un profesional independiente, supervisa excavaciones  o lleva a cabo encuestas en torno a los sitios de investigación. Como la mayoría de otros tipos de profesionales independientes -por lo general, autónomos- no cuenta con beneficios y seguros de salud y rentabilidad, pero recibe la compensación de trabajar de acuerdo al estilo de vida que el profesional desea asignarle a su trabajo y profesión.

    El Supervisor Técnico de Campo puede trabajar en proyectos de CRM o en proyectos académicos, de acuerdo a sus propias opciones y proyecciones y en conocimiento de que, por lo general, los puestos de trabajo de CRM son desempeños bien retribuidos, mientras que los puestos de trabajo de campo académico son voluntarios o incluso requieren de matrícula y procesos de admisión y elegibilidad.

    El Supervisor Técnico de Campo es un profesional que obtiene una responsabilidad y experiencia adicional, por lo mismo, requiere de un título universitario en Arqueología o Antropología para desempeñarse con idoneidad.

    Arqueólogo Administrador de Proyecto (investigador principal, gerente proyectista)

    El Arqueólogo Administrador de Proyecto corresponde al nivel medio de los administradores de recursos culturales. Se desempeña en el diseño de propuestas, la planificación de presupuestos, la supervisión de excavaciones y la redacción de informes sobre las excavaciones realizadas. Se trata de un puesto de trabajo permanente, con beneficios de salud y planes de rentabilidad estables.

    El Arqueólogo Administrador de Proyecto puede trabajar en iniciativas de CRM o en proyectos académicos -en circunstancias normales, ambas inserciones bien retribuidas.

    Es imprescindible un grado de maestría en Arqueología o Antropología para obtener uno de estos puestos de trabajo.

    Arqueólogo Académico (profesor universitario)

    El Arqueólogo Académico es, probablemente, el desempeño más conocido por la mayoría de las personas, a través del mundo. En este desempeño profesional, el Arqueólogo ejerce en la docencia universitaria y, generalmente, da clases sobre temas de Arqueología en diferentes universidades o colegios, durante el año escolar, y lleva a cabo expediciones arqueológicas en los términos de verano.

    Es imprescindible un grado de doctorado en Arqueología o Antropología -relativamente raros- para obtener uno de estos puestos de trabajo.